
Los gigantes de la banca no se andan con chiquitas. Y es que en vez de andar precavidos en períodos de crisis parece, según Moreno Capa, que van directos al abismo, de nuevo. Intentemos desgranar el artículo:
Las principales entidades bancarias deciden actuar sobre todo en la banca de inversión, y dejar de lado la banca tradicional. ¿Por qué? ¿Por qué es más rentable para ellos y más preocupante para todos? Y además, ¿por qué pueden permitirse el lujo de hacerlo así? La respuesta a esto último es más o menos sencilla: quedan pocos grandes bancos, por lo que actúan como un oligopolio y tienen más libertad que las empresas en competencia perfecta.
El autor denuncia que con estas actividades en banca de inversión se crea una burbuja rentable a corto plazo pero peligrosa a largo. Los resultados de la banca de inversión son inestables, sobre todo en momentos de recesión. La respuesta puede estribar en que en EEUU hay un gran volumen de operaciones propias de la banca de inversión: OPA's, OPV's, fusiones, adquisiciones… por lo que si se hace un sencillo juego con la oferta y la demanda nos daremos de cuenta de lo siguiente:
Un gran número de bancos operan en la banca tradicional. Tienen una gran demanda que se deben repartir entre muchos ofertantes, por lo que sus servicios funcionan en mercado de competencia en los que, pese a ganar dinero, tienen a su alrededor otros bancos que pueden ofrecer otro tipo de ventajas a los clientes.
En el caso de la banca de inversión ocurre que en EEUU existe una fuerte demanda de servicios de inversión, y sólo hay unos pocos bancos que se dedican a ofrecer estos servicios. La situación de mercado de oligopolio en la que están inmersos les hace ganar unas desorbitadas cantidades de dinero, por lo que ¿por qué operar en la banca tradicional, en la que hay tanta competencia, cuando en la banca de inversión todos los clientes son para mí?
¿Y por qué nos preocupamos? Parece que la inversión se mueve en un terreno aún más ficticio que los préstamos de la banca tradicional, aunque todos jueguen con un dinero que a menudo no existe. Pese a que suponga un riesgo, los bancos continúan haciendo lo mejor para ellos, aunque constituya un peligro para el sistema. Con decisiones así va a ser complicado salir de la crisis.
